Ir al contenido
Novedades

Guía rápida: qué incluir en un brief de diseño

Recursos6 de abril de 20264 min de lectura

Un brief de diseño es el documento más importante de un proyecto, no porque sea largo o complejo sino porque define el punto de partida, y un buen brief reduce malentendidos, alinea expectativas y le da al equipo de diseño la información que necesita para tomar decisiones correctas desde el primer día. Un mal brief, o la ausencia de uno, es la causa más común de proyectos que terminan en resultados que nadie esperaba.

Esta guía cubre las seis secciones que todo brief debería incluir, sin importar el tamaño del proyecto.

1. Sobre tu empresa

Antes de diseñar cualquier cosa, el equipo necesita entender quién sos. No hace falta copiar y pegar la sección "Acerca de" de tu sitio web; lo útil es dar contexto real:

  • ¿A qué se dedica tu empresa? Describila en dos o tres oraciones simples.
  • ¿Cuál es tu propuesta de valor? ¿Qué te diferencia de tu competencia?
  • ¿Tenés un manual de marca? Si ya tenés colores, tipografías, logo o guidelines definidas, compartilas, y si no tenés nada de eso mencionalo igual, porque también es información útil.
  • ¿Cuáles son tus competidores principales? Nombrar dos o tres ayuda al equipo a entender el mercado y las convenciones de la industria.

2. Objetivos del proyecto

Esta es la sección más crítica del brief, porque sin objetivos claros el diseño no tiene dirección. Sé específico:

  • ¿Qué problema estás tratando de resolver? "Necesitamos un nuevo sitio web" no es un objetivo, mientras que "Necesitamos aumentar la conversión de visitantes a leads en un 30%" sí lo es.
  • ¿Qué acción querés que el usuario tome? Completar un formulario, agendar una llamada, comprar un producto, descargar un recurso.
  • ¿Qué considerarías un proyecto exitoso? Definir el éxito de antemano evita que el criterio cambie durante el proceso.

3. Audiencia

Diseñar sin conocer a la audiencia es como escribir una carta sin saber quién la va a leer. Cuanta más información tengas sobre tus usuarios, mejor:

  • ¿Quién es tu cliente ideal? Edad, rol, industria, nivel de conocimiento técnico.
  • ¿Qué problema tienen que vos resolvés? Entender su dolor ayuda a diseñar mensajes que conecten.
  • ¿Cómo te encuentran actualmente? Ya sea por redes sociales, búsquedas orgánicas, referidos o publicidad paga, el canal de llegada afecta la experiencia que tiene que dar el sitio.

4. Referencias visuales

Las palabras son ambiguas y lo que para vos es "moderno" para otra persona puede ser completamente diferente, así que las referencias visuales sirven justamente para eliminar esa ambigüedad.

  • Sitios o diseños que te gustan y por qué, porque no alcanza con pasar un link y conviene que expliques qué te atrae, ya sea la tipografía, el layout, el tono o los colores.
  • Sitios o diseños que no te gustan y por qué, ya que saber qué evitar es tan valioso como saber qué buscar.
  • Palabras clave que describan el tono deseado, del estilo profesional, cercano, premium, técnico, minimalista o audaz, y con tres o cuatro alcanza.

5. Plazos y presupuesto

No hay nada peor que llegar al final de una propuesta y descubrir que el presupuesto no alcanza o que los tiempos son incompatibles, así que ser transparente desde el inicio le ahorra tiempo a las dos partes:

  • ¿Hay una fecha límite? Si tenés un lanzamiento, un evento o una campaña con fecha fija mencionalo, porque eso condiciona el alcance del proyecto.
  • ¿Tenés un rango de presupuesto definido? No hace falta dar una cifra exacta, pero un rango ayuda al estudio a proponer una solución realista.
  • ¿Hay dependencias externas? Si el proyecto necesita contenido de un copywriter, fotos de un fotógrafo o aprobaciones de un directorio, mencionalo, porque esas dependencias afectan los plazos reales.

6. Criterios de éxito

Definir cómo se va a medir el resultado es lo que convierte un proyecto de diseño en una inversión medible. Sin criterios de éxito, la evaluación queda sujeta a gustos personales, y eso es una receta para el conflicto.

  • Métricas cuantitativas: tasa de conversión, tiempo en página, leads generados, ventas, tasa de rebote.
  • Métricas cualitativas: feedback de clientes, percepción de marca, facilidad de uso reportada por usuarios.
  • Plazo de evaluación: ¿en cuánto tiempo vas a medir los resultados? Puede ser un mes, un trimestre o seis meses, pero conviene definirlo de antemano.

Un brief no necesita ser un documento de 20 páginas, porque puede ser un email bien estructurado, un Google Doc de dos carillas o incluso un formulario, y lo que importa no es el formato sino la calidad de la información. Con estas seis secciones cubiertas, cualquier estudio de diseño va a tener lo necesario para arrancar con el pie derecho.

"Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te lleva."

Lewis Carroll

Volver al blog

Contacto

¿Tenés un proyecto en mente?

Contanos qué necesitás y te respondemos por correo, sin compromiso.